En unas horas, Podemos anunciará cuál es el resultado de la consulta que hicieron entre sus simpatizantes al respecto de... digamos que de la formación de gobierno, esa cosa tan complicada que también ya había discutido la semana pasada en este blog. Según las noticias, han superado todos sus récords de participación en consultas previas, después de una campaña bastante intensiva para lograr la participación de las bases - misma que, en el supuesto, dará validez a los últimos movimientos que se hagan frente a la última oportunidad de formar gobierno en España antes de llamar a otras elecciones.
Y yo, malapersona, a lo que me gustaría llamar la atención es a la forma. A la consulta o más bien las consultas que se hicieron: así, en plural. A diferencia de mi socio, a mi me gusta mucho (teóricamente y también en la aplicación) que a la gente se le consulte y se le invite a votar. Me gustan las oportunidades para hacer pedagogía de la política. Y sin embargo, con la consulta Podemista me quedo en lo mismo que me pasó con la consulta del 9-N en Cataluña: ¿por qué no preguntas lo que hay que responder?
Hasta donde yo entiendo, la consulta debería de ser si los votantes de Podemos están de acuerdo o no que se negocie con el PSOE y Ciudadanos. Incluso, la consulta podría ser si pueden en lo absoluto entrar en un diálogo con estos dos partidos. También podría ser si los votantes apoyarían un gobierno de coalición bajo el liderazgo de Pedro Sánchez con intervención de Podemos (aunque sea "en lo estético"). Y sin embargo, en lugar de hacer una pregunta que sea lo más contundente posible se hacen dos... que no sé muy bien a dónde llevan.
Ante las preguntas
me surgen una serie de dudas encadenadas a qué se va a utilizar esta consulta. Porque, en definitiva, lo que parece que se está consultando no es si pactar o no pactar: las preguntas dan por hecho por un lado que se acabaron las negociaciones (la única posibilidad es el pacto que ya existe entre los equipos del PSOE y Ciudadanos) y, por otro, que Podemos, En Comú y En Marea tienen una propuesta de gobierno de cambio que es única y que defenderían en... ¿unas posibles elecciones?¿Quieres un gobierno basado en el pacto Rivera-Sánchez?¿Estás de acuerdo con la propuesta de gobierno de cambio que defienden Podemos, En Comú y En Marea?
Mis simpatías naturales están con las formaciones que buscan una política transparente y nueva, que ayude a España a mejorar el estado de pasmo en el que se encuentra el país. Y es justamente por eso que me molesta el juego dialéctico de somos lo que no somos: si se hace una consulta, debería ser para tomar en cuenta realmente la opinión de los votantes, no como una acción de maquillaje. Como en mi cabeza cortita no veo cómo estas preguntas llevan a una toma de acción, me parece que la consulta es más bien un acto de campaña. Y eso, creo yo, es lo mismo que un examen lleno de preguntas trucadas del profesor que quiere dar una lección a los alumnos que no están de acuerdo en exactamente lo que él quiere decir.
No lo digo yo, lo dice Alistair Dawber del Financial Times (en inglés) - la percepción general es que las divisiones que han habido en Podemos a partir de la necesidad de formar gobierno lastiman las posibilidades electorales de cara a una posible nueva cita en junio.
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